Preparando la Carrera de la Mujer | ¿Correr o no correr?

10 abril, 2019

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Correr o no correr es una buena cuestión.

Yo misma soy una apasionada del running, y por eso, y con el resto de antecedentes que he sufrido, sé bien que puede ser muy beneficioso y también perjudicial.

La moda del running

Correr o “el running” es algo en lo que todo el mundo piensa a la hora de empezar a hacer ejercicio.

“Tengo que hacer ejercicio” y correr es fácil, cómodo, barato, puedes a cualquier hora y encima está de moda… Ciertamente tiene todos esos beneficios y alguno más: mejora tu capacidad aeróbica, calma la ansiedad, casi en todos los casos es mejor correr un poco que no hacer nada y estar todo el día en el sillón… pero hay que ser coherente.

Si nunca has hecho ejercicio de ningún tipo y correr entra dentro de tus estrategias para perder peso… siento decirte que quizá no sea el mejor deporte.

Está claro que si no haces nada y de repente comienzas a salir a trotar, aumentará tu gasto calórico y perderás peso. Pero si el peso que tienes que perder es considerable, caminar será un reto suficiente.

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Lo que necesitas

Paso a paso nunca mejor dicho:

  • Una rutina. No vale de nada salir a correr 3 días seguidos y después estar 7 sin volver a hacer nada porque estás agotado, no encuentras el momento, no termina de motivarte, o peor aún: te has lesionado. Comienza poniéndote una rutina realista: de 2 a 4 veces por semana, y hazlo progresivamente.
  • Poco a poco. Esto parece de perogrullo pero en la consulta se ven a diario hipermotivados que el lunes arrancan tirando todos los bollos a la basura, se desayunan un licuado de espinacas y quieren salir a correr una hora cada día… Se presiente un buen batacazo, físico y emocional. Es mejor comenzar caminando y haciendo intervalos de un trote suave. No es sólo una cuestión de esfuerzo, que parece inevitable que sea adaptado (es imposible correr 5 minutos a un ritmo que está por encima de tus posibilidades). Es una cuestión de observar durante las primeras semanas las sensaciones del cuerpo: ¿más hambre? ¿más cansancio? ¿duermo mejor? ¿me duele alguna articulación? Esto ayudará a no lesionarnos y que se frene todo el avance.

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  • Equipamiento. Si nunca has corrido y no sabes si el running es para ti, no te gastes una pasta en unas zapatillas. Adquiere un calzado adecuado para correr y úsalas para caminar. Ve moldeando las zapatillas a tu pisada. La mayoría de las personas que empiezan a correr NO SABEN CORRER, así que las zapatillas de runner “de calle” están preparadas para adaptarse a “lo que haces mal”, y esto a la larga puede enfatizarlo en lugar de ayudarte a corregirlo. Todos creemos que sabemos correr. Pero hay dos tipos de corredores: los que se han lesionado y los que se van a lesionar (y no me refiero a un esguince que parece que son gajes del oficio). El resto de ropa sí es necesaria, en especial que transpire bien y te proteja del frío en invierno y del calor en verano pero que no se moje con el sudor, porque eso podría desde favorecer un enfriamiento muscular, hasta irritarte la piel, o incluso hacer que pilles un “gripazo”. Hoy en día hay miles de tiendas y marcas especializadas. Simplemente mi consejo es que “no te flipes” porque suelen ser prendas caras por lo técnico de los tejidos. Sé coherente en tu consumo.
  • Ritmo. Ya hemos hablado algo antes. Comienza caminando, después corres unos minutos y vuelves a andar. Cambia de ritmo también caminando, recuperando más despacio, incluso haciendo algún estiramiento, y vuelves a caminar más rápido. Después un trote suave y al final un pequeño sprint. Al principio yo no estaría más de 20 minutos al día, 3 veces a la semana. Prueba las primeras semanas y observa tus sensaciones. Si todas son buenas comienza a meter más kilómetros y más ritmo siempre progresivamente.

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  • Otros ejercicios. Correr no es solo correr. Yo he corrido. Reconozco que me encanta, sobre todo por la montaña. Incluso he hecho mis pinitos en la San Silvestre Vallecana. Pero si disfrutas de este deporte, sobre todo es por la sensación adictiva de satisfacción al superarte a ti mismo. Poco tiene que ver con los beneficios físicos, que al principio sí notas, pero cuando corres 30 km a la semana… los beneficios se van desvaneciendo entre los dolores. El running es para los que les gustan los retos. Y ahí radica que enganche tanto. Y también que por eso ocurran dos cosas: o que no le pongas fin y sea el deporte el que acabe contigo, o que comprendas que si correr es el fin, tienes que entrenar tu fuerza. Ni más kilómetros ni más rápido. Tienes que entrenar tu fuerza, potencia y equilibrio, que suele ser lo que los principiantes en este deporte descuidan totalmente.

No todo es correr

Así que, aunque estes empezando, no olvides fortalecer tus glúteos, tu “core” (el tronco: espalda, abdomen, zona lumbar) y tu zona posterior de la pierna (los isquiotibiales). Combina empezar a correr con acondicionar estas zonas del cuerpo. ¡Es importantísimo! Los corredores avanzados lo saben. Coordinación, fuerza, y técnica se deben entrenar.

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Pero bueno, no quiero meterte presión si estás empezando. Sólo que te despegues del sillón es un gran paso, y poco a poco te engancharás y entenderás estos consejos.

Además, debes saber:

  • Que la carrera continua o trote suave es un ejercicio al que el cuerpo se adapta rápido, así que al principio es normal que pierdas peso, pero no es el más indicado si es el objetivo principal. Mejor los ejercicios donde fortaleces otros músculos, al menos para combinar una actividad con otra. Tenlo en cuenta.
  • Libera endorfinas. Así que es normal que te sientas “superbien” al llegar a casa después de tus 20 minutos de carrera.
  • Es muy lesivo. Uno de los principales beneficios, el hecho de que es asequible para cualquiera, es precisamente el doble filo. La falta de técnica y la rapidez con que la gente le coge el gusto hace que aumente el riesgo de dolencias en articulaciones, tendones, espalda, sobre todo zona lumbar, y también los pies. Fascitis y otras lesiones que pueden cronificarse son típicas de runners principiantes. Tampoco es el mejor ejercicio si acabas de dar a luz y nunca lo has practicado. Pues es delicado para un suelo pélvico débil.

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Un último consejo

Si vas a comenzar a correr, toma notas y relee todo lo que te he contado, porque sin duda es maravilloso la energía y el empoderamiento que te ofrece. Si vas en grupo, típico también, es una fantástica manera de socializarte y desconectar de la rutina. Yo soy una enamorada de correr, y aunque por mis lesiones actuales lo he aparcado, te ánimo a que lo hagas, sólo hazlo bien:

Poco a poco y sin olvidarte de fortalecer primero y estirar después.

 

Por Nerea Rivera

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